Cinco lenguas nativas de Paraguay corren grave peligro de desaparecer

En nuestro país actualmente conviven más de 19 lenguas, de las cuales el guaná, angaité, manjúi, sanapaná y el tomárâho están en riesgo de extinguirse. La Secretaría de Políticas Lingüísticas, en conjunto con los pueblos indígenas, trabaja para evitarlo.

Azucena Portillo y Modesta Sosa, dos de las cuatro personas que hablan la lengua Guaná. Fonte: La Nación

Azucena Portillo y Modesta Sosa, dos de las cuatro personas que hablan la lengua Guaná. Fonte: La Nación

En Paraguay y en todo el mundo, este martes 21 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Lengua Materna, proclamada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en el año 2000, con el propósito de fomentar y promover la diversidad lingüística. Si bien en nuestro país predominan el castellano y el guaraní, existen más de 19 lenguas nativas utilizadas en más de 20 pueblos indígenas, gran parte de ellas desconocidas por la sociedad. Del total de lenguas originarias, 5 están en peligro de desaparecer, guaná, angaité, manjúi, sanapaná y el tomárâho, según datos proporcionados desde la Secretaría de Políticas Lingüísticas (SPL).

Hasta el momento, la lengua guaná es la que está en una etapa más crítica. Es la lengua originaria de un pueblo que lleva el mismo nombre, ubicado en el departamento de Concepción, a pocos kilómetros de la ciudad de Vallemí. Allí residen 392 personas de acuerdo al censo realizado por la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC), pero de ellas solamente 4 ancianas continúan hablando dicho idioma.

Para evitar que ésta y las otras tres lenguas desaparezcan, la SPL está impulsando y ejecutando varios proyectos que buscan documentar el idioma a través de materiales audiovisuales, a fin de expandirla. El trabajo es realizado conjuntamente y con la aprobación de los miembros de los pueblos originarios.

Específicamente en el caso del guaná, las únicas mujeres que manejan el idioma son Modesta Sosa, Azucena Portillo, Lucía Martínez y Vicenta Sánchez, cuyas edades están comprendidas entre los 60 y 75 años, aproximación que se les otorgó al momento de registrarlas en el Registro Civil siendo ya adultas. Sus edades exactas se desconocen comentaron los mismos líderes de su comunidad. Estas ancianas son las encargadas de enseñar y transmitir su dulce dialecto, tanto a niños como a todos aquellos miembros que buscan resguardar su idioma natal.

RECUPERACIÓN Y CONSERVACIÓN DE LENGUAS

Ladislaa Alcaraz de Silvero, ministra de la Secretaría de Políticas Lingüísticas, habló con La Nación acerca de los métodos utilizados para la recuperación y conservación de las lenguas nativas. “El método utilizado para la recuperación de la lengua es la documentación, el registro lo hacemos en audios y soportes audiovisuales. Lo que se hace es conversar con las abuelas, se les pide que ellas rememoren relatos, vivencias y costumbres en sus idiomas y que solo en sus memorias se conservan. Todas sus manifestaciones son grabadas. La documentación es todo lo que, desde afuera, podemos realizar, la revitalización se realiza en la comunidad”, explicó.

Actualmente, la SPL está trabajando con 3 pueblos, 2 de ellos ya avanzaron notablemente. Para finales del 2017 se espera contar ya con el audiovisual terminado y la publicación del material del pueblo guaná. Para el año siguiente se espera finalizar los demás. Los métodos de difusión todavía están en proceso de análisis, pero una de las opciones sería promoverlas en instituciones educativas y páginas web de instituciones estatales.

“Soñamos con devolver a la comunidad un diccionario con soporte de audio, es un proyecto y un pedido de la comunidad, ellos son los dueños de este bien inmaterial, que son la lengua y la cultura”, comentó la ministra.

Inversión

Teniendo en cuenta todo el despliegue utilizado para realizar este tipo de proyecto, es fundamental contar con suficientes recursos económicos para cumplir con tan importante misión. Ladislaa comentó que la SPL cuenta con un presupuesto anual de G. 4.320.000.000, cuya mayor parte es destinada para ejecutar los trabajos.

Si bien no supo precisar el costo total que tendría un proyecto terminado, ya que varia dependiendo del lugar donde es ejecutado, dijo que lo ideal sería contar con recursos de G. 500 millones a 1.000 millones para cada comunidad, de manera a concluir sin restricciones.

“La ley de lenguas nos manda atender prioritariamente a aquellas que están en peligro de extinción”, contó la ministra y aclaró que no por ello descuidan a las demás, sino que por lo general se encuentran en permanente atención de todos los idiomas existentes en Paraguay, para promoverlos y evitar que de alguna u otra manera terminen desapareciendo.

Fonte: La Nación

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